Montero Glez


Ha tenido que pasar bastante tiempo para que Montero Glez hiciera el paseíllo del sur a los mandriles. Es más, se fabulea que ha tenido que ser “convencido” a filo de pistola y a punta de cuchillo.
Este escritor de genero negro ha estado secuestrado, por sus lectores un par de horas en un hotel sin camas ni jacuzzis pero con minibar: el Hotel Kafka. Sin escapatoria posible ha sido interrogado por Jesús Marchamalo para que se contara algo de su nueva novela, esa que dicen, en la que se revive al mito de San Fernando: Camarón.
Confesó que el germen de la historia le vino al pasar por la Venta Vargas. El taxista que le transportaba le comentó que a la estatua de Camarón los suyos le quitan trozos: ¡Al rico Camarón de la bahía lo robo de noche lo vendo de día! Hizo parar el taxi y dijo: ¡Aquí hay historia que contar! Dos años después tenemos novela, en la portada una potente foto de Alberto García Alix en una de las ultimas sesiones fotográficas de José Monge Cruz.

Dicen de ellos que hubo un acercamiento , “feeling” al descubrirse mutuamente los “tatoos” pero eso es otra historia ,volvamos al foco y al humo que ciega la mirada de Montero.
Marchamalo le requirió a Montero sus fuentes, datos, fechas, nombres, documentos, que cantase por las buenas o por soleares … que al final todo se sabe que para eso está “wikileaks”. Montero se escabulló diciendo que no canta ni en la ducha y que le atrae mas la fantasía que la realidad, que ésta no es nada biutiful , sino mas bien very sordida, vamos una “ful” total.
Prefiere vivir en el planeta fábula y es aquí dónde se encuentra, en la Venta Vargas, con el que había seguido en todos sus conciertos, en todas sus giras y con el que sólo cruzó dos palabras: “Buenas noches”.
Prefirió “El Candela” al “Rockola” y sin embargo cada vez se parece más a una estrella del rock… o del porno, no veas la larga cola de grupis que deseaban una rúbrica, un roce , un vis a vis detrás de las cortinas de rojo puticlub.

Mientras me firmó su obra más sentida pude conversar con él. Dirigiendo el foco estuvo Miguel Baquero gran prosista del humor que además compartió pupitre, litronas, travesuras y petardos con el adolescente Monterito.

Por la puerta del nuevo hotel se le vio salir. Se escabulló calle abajo y se perdió en la fría noche madrileña.
Quiero mandar un abrazo fuerte a Enrique Morente , ¡Recupérate men! , necesitamos genios, gente con arte que nos haga gozar. Te quiero.

Si te gustó , házlo rularShare on Facebook0Tweet about this on TwitterShare on Google+0Email this to someonePin on Pinterest0

You may also like...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *