Sigo explorando el territorio y en mi tambaleo me encuentro con un stand , moderno, minimal que me atrae los sentidos pero del que no tengo claro el tipo de néctar que albergan sus botellas.
Cómo la curiosidad da la vida al jambo no puedo seguir adelante sin intentar dar respuesta a mi venenosa inquietud. Una simpática Débora Cugatrecibe a este intrépido explorador y se le lleva de paseo al territorio Xertoli, allí dónde los olivos tienen más de 1.000 años…
Gracias Débora por compartir conmigo el jugo de tus exquisitas aceitunas. En cuanto consiga salir del Salón Gourmet y me dé una ducha, vuelvo a buscarte.
Te demostraré que a la noche Mandrileña también se le puede sacar gustoso licor si se la destila con cariño.
Carlos Estévez estuvo de camera – Man! Excelente fotógrafo, gourmet y colega. Podéis ver sus fotos en EstudioAbierto.