un jambo en la marisma


esejambo se acercó en los mandriles a un garito a tomar unos pescaítos cuando a eso de las doce apagaron las luces y se pusieron a cantar dos chorbos ,guitarra en mano, algo que le recordaba a la música de un anuncio de aceitunas pero que luego reconoció como la Salve Rociera. Al jambo, siempre receptivo, se le escarpiaron los pelos. Después esos mendas empalmaron con sevillanas y una curvosa moza invitó a bailar al jambo que, aunque de bailar no sabe ni jota ni sevillanas, no dudó en saltar al ruedo. estejambo tiene claro que en esta vida no da tiempo a ser experto de nada y por eso él elige la senda de ser amateur en todo. Se le escarpió algo más del cuerpo al ver esa hembra levantando los brazos en busca de bombillas.Esos pechos generosos marcando el camino, el bamboleo caderil y ese ombligo vacilón asomando ahora sí ahora no por debajo del jersey de pura lana provocaron que el jambo, siempre sensible a la belleza, se tirara al fango. Del fango pasó al barro de la marisma en un santiamén y de la marisma al pozo no duró ni un estribillo.
Se le vio con pose torero, mirada firme a esos ojazos negros y se dejó llevar por las órdenes de la lozana andaluza: ¡vuelta! y el jambo se daba un remolino sin moverse de la baldosa, ¡cruce¡ y allí que se tiraba el jambo a la encrucijada. Seguían cantando sevillanas: ¡primera¡ ,!la segunda! y el jambo que no ha madurado ni con el “don`t touch!” de las Vegas y que ya estaba con el motor encendio, sa celeró y metió tercera, cuarta y directa. Otra vuelta , otro tirabuzón y codazo al de la mesa, se tropieza con la silla y pisa de nuevo a la morenaza. En una de esas piruetas, a esas horas imposibles, se comió el cuadro de Los Marismeños y saltaron sus peluquines, el jambo aterrizó en baldosín y lloraron de alegría los pinos del coto dando la bienvenida a las carretas del Samur.

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1 Response

  1. Anonymous dice:

    Ni en el mismísimo Rocío encuentras un sarao tan genuino como el que describes man… Y te lo digo yo que vivo en Doñana y desde mi ventana casi se llega a ver la inmaculada cara de la virgen del Rocio. Bueno, antes hay que apartar unas matas de esa cosecha que tu y yo sabemos, jejejeee… Un besote man y por aquí te esperamos para la próxima vez que te entren ganas de ritmo flamenco…

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