anochece en shangai

Shangai se ilumina y sigo buscando el ginsh senh por todas las farmacias.No hay quién se entienda con estos chinos. Si creias que con el inglés el mundo lo tenias en tus botas, estás equivocado. No sirven para comunicarse ni los gestos primitivos de los monos. Estos chinos descienden de otro árbol. Cuando lleguen los “olimpic games” el lanzador de martillo, como coja un taxi, no llega a la prueba a su hora. Ni de coña. ¡Xhao Xho Xhín!





