Una estrella llamada Julita, un castillo, un mono , muchos hijos y un santo varón de apellido Salmerón.
Una alegría disfrutar de la compañía de Julia Salmerón, irradiante mujer que brilla por su autenticidad y con la que se conecta en un ‘Instagram’.
Fui a los cine Renoir de Madrid la misma noche de los Oscars y en vez de alfombra me topé con una mesa roja. Tras la mesa, Julia y Antonio una pareja ‘bien pareja’ y sobre ella un Goya bien cabezón.

Goya a Mejor Documental 2018.
Aquí me veis, en simpática armonía sosteniendo cabezón ,y esta vez no me refiero al que suelo mantener sobre mis hombros.
Los directores , guionistas, creadores buscan e imaginan enrevesadas tramas para dejar sin pestañeo al espectador y muchas veces no hace falta, porque es la increíble historia la que te raspa a tí, y en este caso :“Si es un mono te muerde”.

Muchos hijos, un mono ‘feroz’ y un castillo
El actor y director Gustavo Salmerón se dio cuenta que en la historia de su propia familia tenía un filón y si era contada a través de su madre….tenía dos.
Pues sí , ha nacido una estrella. Una estrella que no necesita que la peinen ni den brillo. A Julita le pones, recién levantada a la hora del desayuno , una cámara enfrente y mientras moja la tostada en el café es imposible dejar de observarla. Es más natural que un supermercado ‘Bio’. Sincera, profunda, contradictoria , surrealista… a la hora de compartir sus eluculebraciones tiene más frescura que toda la escarcha de Burgos.
‘Demasiado corazón’ (cantaría mi amigo Willy Deville) , en este documental que ha estado grabando el actor y director Gustavo Salmerón durante 14 años + 2 de montaje y que pasa en numerosas ocasiones de la alegría , UP! , a la tristeza, DOWN!, en un oscilante ying-yang como la vida misma.
A lo largo de tu vida puedes soñar y tener o no tener un castillo, pero lo que sí que tiene Julita Salmerón esta pedazo ‘mosquetera’ de la vida , es a sus hijos y a su marido Antonio, santo varón… “Todos a una”. Y eso no tiene precio cuando los malos tiempos retan a que te la envaines.

Muchos hijos, un mono y un castillo.
Película recomendable para ver en familia y nada apta para amantes del ‘Feng-Shui’ ni de la ‘KonMari-manía’. A Marie Kondo , la japonesa que se ha hecho famosa ordenando las casa de medio mundo, la haces pasar una noche en el castillo y se tira a la fosa.
‘Muchos hijos, un mono y un castillo’ te recuerda que la vida con humor es más sobrevida y que una familia unida nunca se da por jodida.
Y me despido con un pensamiento emprendedor : “Si a ‘Viena Capellanes’ se le ocurriese organizar ‘Desayunos con Julita’ lo petarían , ríete tú de las ‘Tertulias del Gijón’”.

Gustavo Salmerón grabando a su madre.
Que ustedes la disfruten tanto como este menda. Gracias Reyes.





