Morente


Ayer fui a compartir un buen ratito con mi amigo Enrique. Siempre es un placer verle y escucharle, transpira arte, bondad y mucha simpatía ¿Quién da más?
Quedamos en su barrio , el Albaicín, en Granada a los pies de La Alhambra, hacemos el paseíllo por esas calles estrechas y empedradas mientras rememora las anécdotas del chavalín que quería ser torero. Enrique lo cuenta con gracia y eso es un regalo para este jambito.
De pronto ve un ventanuco y lanza su voz cual flecha del indio Jerónimo para oír como resuena cuando el eco la rebote a nuestras orejas… Su amigo
Manuel Montaño , “El Araña”, me contó que Enrique , como oía que el salón de su casa tenía una sonoridad muy especial , decidió montar ahí mismo la batería, no se cortó un pelo y puso la Casa Patas arriba para grabar la percusión, ante la mirada estupefacta de su mujer Aurora… y es que son como niños, siempre jugando, como Pablito con sus garabatos… ¡Vaya par de jamberros!

Y a pesar de que nos habíamos duchado esa mañana, nos fuimos a los Baños Árabes de Granada donde “Enrique y sus polluelos” nos deleitaron con unos refrescantes cantecitos. Estrella ya brilla pero Soleá y Enrique Jr. es cuestión de tiempo, buena cepa da buen vino y se qué disfrutaremos todos los humanos de la “Gran Reserva Morente”.

Ya de noche, nos fuimos a Buitrago de Lozoya, Madrid, donde está el museo de Eugenio Arias , el barbero de Picasso, con el que compartió tijeras, toros , sobremesas y al que regaló cantidad de objetos, bocetos e ilustraciones.. Se nota que Enrique admira la obra de Picasso. Pienso, que como él, disfruta del riesgo de la creacción y, sin palmas y a lo loco, me arranco y le digo : – “Pero si tú también andas todo el día igual; desmembras , despedazas y con lo que luego construyes nos dejas las orejas, como Picasso sus narices, aplastadas”.

Por la noche se cantó unos versos del malagueño ¡que también pintaba con palabras! y cuando estábamos en lo mejor cayó el gran chuzo universal. Nos resguardamos de la lluvia en el Liceu de Barcelona y ahí ya se salió , fue lo más. Genial la risueña presentación “jipjopera” de cada tema, después nos embrujó, una vez más, su sincero cante profundo. El mejor agradecimiento del público a un artista es el aplauso. La gran ovación nos lleva hasta el Museo Reina Sofía de Madrid, donde está alojado el Guernica de Picasso.

Ha llegado el alba y el quejido de Enrique frente al cuadro es estremecedor. Pintura y Flamenco, dos expresiones artísticas distintas unidas en un mismo sentimiento trágico: ¡El horror del genocidio!.
Las campanas repiquetearon la hora en la que los flamencos se van a descansar. Nos estrechamos las manos y estejambo solo alcanzó a decirle dos palabras: ¡Gracias compadre! Después me acompañó a parar un taxi y me ofreció, siempre generoso, dinero para pagarlo.

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3 Respuestas

  1. Que cracks el morente y tu

  2. Anonymous dice:

    Qué bueno men!!! Bs.

  1. 25 septiembre, 2014

    […] INFORMACIÓN : #MorentemásMorente Links a  entradas antiguas:   2011 Morente  , 2010 Enrique […]

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