tormenta de arena

Lo tosí todo. Y como ya había estado en Galicia, tiré dirección Sur: Madrid>>Albacete>>>Murcia>>>Vera (Almería). En Vera sólo se puede hacer turismo de playa porque la montaña no la ves; está siendo sepultada por ladrillo y hormigón. Desde estas nuevas construcciones en penúltima línea de interior siempre habrá alguien que pregunte como en la carnicería: ¿Quién es el último? Desde la terraza de los apartamentos puede que el Mediterráneo se vislumbre entre las bragas puestas a secar de la vecina. Eres afortunado si son tanguilla porque si las utiliza grandes y color carne ¡olvídate de ver el mar! En Vera está el temita de llevar o no el bañata, la verdad que si todo el mundo fuera desnudo no habría ropa que secar ni tendedero que vestir ; más gente vería allá a lo lejos la relajante línea azul . Salva me contó que saliendo del “Creamfield”(festivaltecnohouse drumbassilón) pidieron cobijo a un colega que tenía un apartamento en la zona naturista y que los habitantes del planeta armonía les obligaron a quitarse la ropa:- ¿No podéis esperar a que dejemos las maletas? Estábamos pasando de un tema a otro cuando de repente una tormenta de arena nos engulló. Tuvimos que salir huyendo a resguardarnos. No existe el sitio perfecto. Recuerda: el Paraíso está dentro de ti. Échale abono para que florezca, cuídalo y disfruta.

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2 Responses

  1. korneja dice:

    Ese nene en vera disfrutando de las ¡¡turbulencias!!
    Que tal esta mi poeta playero preferido???
    En unos meses habrá que hacer la fiesta del destete. y en otros meses habrá que ir hacer pelos a vera.
    Aquí por la burgati al mal tiempo buena cara.
    Besitos

  2. child in time dice:

    Ahí en Vera siempre hay un buen par de razones para permanecer en la playa nudista a pesar de la tormenta. Estoy seguro que conociste la discoteca Tuareg en Mojácar donde yo trabajé un verano. Qué grandes tiempos. De aquella las tormentas tenían nombre y se adentraban en el mar con remolinos de zorra. Talmente como lo hizo la Riquina en un bar de la Gran Vía.

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