La Sirenita
El Capitán y la tripulación se fueron a dormir y este jambogrumete se quedó en la bañera disfrutando de un mar plateado y un cielo lleno de estrellas.
De repente se me apareció un tío barbudo con pinta guerrero . Pensé: “Ya me he pasado con el ron!”. Sin presentarse siquiera me clavó dos tapones de cera en los oídos y no contento con eso cogió un cabo y con él me enredó al mástil. Una vez atado y bien atado me sacó los tapones de los oídos y me dijo :”Es por tu bien porque así no te arrojaras al agua al oír el canto de las sirenas”.
Le hice un motín :!Pero qué me estás contando Ulises! y me desaté a lo Houdini mientras Ulises odiseaba : – “Tu cabeza chocará contra los escollos y luego te devoraran”.
Este jambo, que no le gusta que le vengan con cerveza caliente a estas horas del guateque, se guardó los tapones y le respondió : –“Mira que yo sé que tú este viaje lo has hecho antes, pero que sepas no me voy a volver a los “Mandriles” sin dejarme hipnotizar por una sirena, o dos , sino a ver qué cuento en los billares de Chamberí entre carambola y botellín.
Ulises me dio un corte de mangas y se esfumó. Estejambo tiene dudas: – ¿Se fue Ulises y se quedó el Ilusos ?” . No lo sé, pero no voy a esperar a que Homero me lo cuente otra vez.

Se hizo de noche, y de la profundidad del silencio emergieron unos cánticos, unas voces virginales y enigmáticas – “ Ahí va, que va a ser verdad…”.
Tiré los tapones al mar para no caer en la tentación de ponérmelos y me dispuse a relajarme y disfrutar …Ulises tenía razón, fue oír unos cantos y saltar por la borda. ¡Jambo al aguaaaaaa!!. La marea era fuerte y me centrifugaba hacia no sé donde. Tuve miedo. Rememoré toda mi vida en un instante. !Boeiiing!
Choco contra algo mullido y caliente. Abro los ojos y la veo: –¿Cómo te llamas?, ¿Escollo?. Me responde: –“ Mi nombre es Artemisa y no soy un escollo, soy una sirenita” .
No llevaba arpón pero disparé: –“Yo soy jambosinmiedo el marino que vino de lejos para contemplar la belleza de las griegas y , de paso, sus islas”.
Artemisa, sirenita siempre bañada en sal, me respondió muy dulcemente: –“Jambo si estás cansado recuéstate, apoya tu cabecita aquí, donde el yogurt ha hecho de lo mullido una generosa una obra de arte, y ríete de las “Butterflypillow” que venden en las TeDeTiendas.
Le acaricié suavemente el pecho cercano y poseído por la fiebre del marino que hace mucho que no… me lancé a besar el otro pecho. No se lo esperaba y enfurecida alejó mi cabeza de sus cántaros. Colocó mi cara frente a la suya y me lo dijo su mirada. Roto el hielo, nos devoramos sin que sobrase un pedazo de piel ni escama. Y ahora, recordándola, he manchado mis sabanas blancas…
(TODA LA TRIPULACIÓN ):- ¡¡¡¡¿OOOOtra vez?!!!!!!
– Si, otra vez.






Raspas iba adejar yo…
Ay, Jambo, Jambo, estás hecho un Jodini; y a buen seguro que de la sirenita no quedaron ni las raspas ¡Capitán Man al ataquerrrrrrr!
Joder Jambo… Comprendería perfectamente que decidieses no volver y quedarte allí donde los vientos marinos te han trasportado… No seas tonto y quédate…
Un besote desde Doñana man…